Menu

Ale Loiacono

Boliviano, viste avant garde y puede vaciar el contenido de saliva de una trompeta en muy poco tiempo, es sorprendente, deberían verlo.

 

Escribe, lee, cuenta cuentos, actúa, canta, pinta cuadros, baila sin saber hacer nada de eso. Nace una tarde a la sombra de un pino alto, alto desde el cual lo caga una paloma teniendo tan solo 32 segundos de vida. No baila ni pinta cuadros. A la edad de 4 años se enamora de la hija del carnicero, 20 años mayor. Se trató de una tortuosa relación en la cuál él le recitaba sonetos y odas y ella respondía con frases tales como: “Qué lindo el nene” o “Ajó, ajó” rompiendo así el corazón del joven festejante. Desde entonces no puede comerse un vacío sin conmocionarse. Recibe el premio Carozo de Dátil por su cuento “Cuatro mancos y un picaporte”. Integró/integra (no se sabe si sigue existiendo o no) la banda en joda Los Fiambres. Asiste al “Taller de la U”, un taller literario dictado por Rosalía Gila. Toma clases de actuación y creación de textos con Diego Arbit y Alejandro Berón Díaz, que a su vez son compañeros de SUCEDE. Un día vio un pelado.

Noticias sobre Ale Loiacono